El Recurso de Aves en PR

 

En la ciudad de Lago Salado en Utah, ciudadanos han levantado un monumento consistente de una elevada columna de granito con una esfera en el tope, sobre la cual están dos gaviotas en posición de asentarse. Es una ofrenda de gratitud para conmemorar que los primeros colonizadores del territorio se salvaron de morir de hambre cuando unas bandadas de gaviotas acudieron a los predios sembrados para alimentarse de la langosta, que como una plaga, amenazaba la cosecha de 1848.

Este caso de Utah es de fácil recordación por lo espectacular, pero ese servicio útil que las aves le brindan a la agricultura ocurre calladamente día a día y se admite por los hombres de ciencia que sin esa ayuda natural estaría comprometida a la misma supervivencia de la humanidad. Siendo las aves tan buenas aliadas del hombre, procede que éste las conozca, proteja y fomente todo lo más posible.

¿Con qué recurso de aves contamos? En Puerto Rico tenemos actualmente unas 190 especies de aves de las cuales como 90 residen permanentemente en la Isla o anidan en ella y las otras son visitantes, particularmente durante los meses de invierno. Cualquier persona que siente interés por los pájaros muy pronto se da cuenta de que cada especie prefiere un tipo particular de ambiente o habitación y en muy raras ocasiones se encuentra fuera de él. Por ejemplo, el Martinete lo vemos en las orillas de los ríos, lagos o pantanos y al Zorzal de Patas Coloradas en la floresta o malezas.

A continuación ofrecemos una relación, más bien práctica, de los tipos ambientales que prevalecen en Puerto Rico y las aves nativas que más frecuentemente se encuentran en ellos. No incluimos la Reinita, el Mozambique, el Judío, el Ruiseñor, el Pitirre, ni el Chamorro Negro por que éstas especies son sumamente comunes y están distribuidas por toda la Isla.

 

1. CIUDAD (calles, parques, jardines)

Rolita, Zorzal de Patas Coloradas, Golondrina de Iglesias, Golondrina de Cuevas, Diablito.

 

2. PLAYA (incluyendo salitrales)

Alcatraz (Pelicano Pardo), Rabo de Junco, Gaviota Cabecinegra, Playeros, Boba, Golondrina de Mar.

 

3. ACANTILADO (litoral rocoso)

Chirre, Boba, Rabo de Junco, Golondrina de Cuevas, Gaviota Cabecinegra, Golondrina de Iglesias.

 

4. PANTANOS DE MANGLE

Alcatraz, Garza Azul, Martinete, Cigüeña, Gallinazo, Gallareta, Viuda, Yaguasa, Paloma Cabeciblanca, Tórtola Cardosantera, Tórtola Aliblanca, Paloma Rubia, Zumbador, Canario de Mangle, Mariquita, Reinita Mariposera, Calandria, Pollo de Mangle.

 

5. AGUA DULCE (lagunas, lagos artificiales, pantanos fluviales)

Pato Chorizo, Gallareta, Gallinazo, Martinete, Garza, Cigüeña, Viuda, Golondrina de Cueva, Mariquita, Calandria, Zumbador Verde, Zumbador dorado.

 

6. PLANTACIONES DE CAÑA

Martinete, Garceta Africana o Garza Ganadera, Rolita, Diablito, Gorrión o Veterano, Mariquita.

 

7. COLINAS SECAS DE LA VERTIENTE SUR

Rolita, Perdiz, Zumbador Verde, Zumbador Dorado, Carpintero, Pájaro Bobo, Múcaro, Querequequé, Medio Peso, Clérigo, Pitirre, Zorzal Pardo, Zorzal de Patas Coloradas, Julián Chiví, Reinita Mariposera, Diablito, Gorrión, Turpial, Canario del país, Llorosa, Chamorro, Comeñame, Gorrión de Chicharra, Pájaro Bobo Menor, Aura Tiñosa (Yauco, Cabo Rojo), Guaraguao, Falcón Común.

 

8. PASTOS, CULTIVOS ABANDONADOS, ARBOLEDAS DE CAMINOS Y CARRETERAS

Garceta Africana, Garza Azul, Playero Sabanero, Tórtola Cardosantera, Rolita, Múcaro, Pájaro Bobo Menor, Zumbador Dorado, Zumbador Verde, Juí, Golondrina de Cueva, Julián Chiví, Reinita Mariposera, Diablito, Gorrión, Mariquita, Calandria, Gorrión de Chicharra, Falcón Común.

 

9. BOSQUES HUMEDOS (incluyendo cafetales)

Falcón de Sierra, Paloma Cabeciblanca, Paloma Rubia, Tórtola Cardosantera, Perdiz de Monte, Pájaro Bobo Mayor, Pájaro Bobo Menor, Carpintero, Cotorra Puertorriqueña (El Yunque), Múcaro, Guaraguao, Medio Peso, Llorosa, Vencejo, Zumbador Verde, Zumbador Dorado, Clérigo Boboto, Golondrina de Cuevas, Zorzal Pardo, Zorzal de Patas Coloradas, Julián Chiví, Reinita Mariposera, Calandria, Canario del País, Llorosa, Comeñame.

 

Se considera que Puerto Rico, a pesar de su pequeñez territorial y de su gran densidad demográfica, cuenta en términos generales con una población de aves relativamente abundante. Es cierto que algunas especies han sufrido al tener el puertorriqueño que desmontar los bosques y malezas, y drenar los pantanos para dar paso a la agricultura, pero con los clareos y los cultivos se ha beneficiado a otras especies. Entre las aves perjudicadas se pueden citar la Chiriría, la cual dependía mayormente de los pantanos sembrados de arroz, hoy desaparecidos, y la Paloma Sabanera que prefería las malezas de los llanos de costa que hoy están sembrados de vaquerías, casas, asfalto y pasto (y anteriormente la caña). Entre las especies beneficiadas aparecen el Mozambique, la Tórtola Cardosantera, el Ruiseñor, el Judío para los cuales el refugio y el alimento han mejorado considerablemente con los distintos cultivos que se han desarrollado en Puerto Rico.

Hay además factores, más bien naturales que han contribuido a la disminución de algunas especies y al aumento de otras. Por ejemplo, los huracanes destruyeron huevos, crías y adultos; y los que ocurrieron en Puerto Rico en 1928 y 1932 precipitaron finalmente la desaparición del cuervo, especie de la cual quedaba una pequeña colonia en el Yunque.

Así mismo han desaparecido a través de las edades un sinnúmero de especies, tanto de aves, como de animales y el hombre ha llegado a saber de ellas solo mediante el estudio de los fósiles. Otras aves por el contrario, tienen más éxito desde el punto de vista de adaptación y al aumentar sus poblaciones tienden a extenderse a otras áreas donde no existían antes. Tal es el caso de la Garceta Africana (Garza Ganadera), que llegó a Puerto Rico entre 1948 y 1952 y ya es una de las aves más conspicuas en nuestros campos. También nos llegaron así la Tórtola Aliblanca y la Tórtola Rabiche, las cuales al principio sólo fueron aves de paso pero en la actualidad anidan en la Isla y una parte significativa de su población es ya residente.

 

¿CÓMO ESTAMOS UTILIZANDO NUESTRAS AVES?

De acuerdo con los servicios que le proveen al hombre, las aves pueden clasificarse en cinco grupos distintos. El primero y más importante es aquel que destruye los insectos nocivos; el segundo, aquel que destruye semillas de yerbajos que compiten con los cultivos; el tercero, aquel que destruye los roedores; el cuarto, aquél que se alimenta de carroña o materia animal muerta y quinto, aquel que es aprovechado como caza.

Entre nuestras aves insectívoras se destacan el Mozambique, la Mariquita, el Múcaro, la Garza azul, el Carpintero, el Pitirre, la Golondrina y el Judío, los cuales consumen grandes cantidades de changa, gusano blanco de la caña, caculos, orugas, chinches, grillos, cucarachas, saltamontes, etc.

De las que se alimentan de semillas conviene mencionar la Tórtola cardosantera y la Tórtola aliblanca. Estas consumen grandes cantidades de semilla de leche vana y cardosanto, dos yerbajos de gran distribución en Puerto Rico, los cuales afectan considerablemente a la caña, el maíz, el algodón y otros cultivos. También la Rolita es buena consumidora de semillas, muchas de ellas perjudiciales.

De las aves nuestras, el Guaraguao es prácticamente el único que ayuda en el combate de ratones, aunque en esa labor es posible que coopere el Falcón. El Aura Tiñosa, ave que tiene el tamaño de un Guaraguao y que fue introducida a Puerto Rico hace muchos años, se encuentra mayormente en el área desde Ponce hasta Cabo Rojo. A esta se le llama corrientemente “la sanidad” porque se alimenta de animales muertos, como ratas, gallinas, cabros, reses y desperdicios de los mataderos. En muchas ocasiones se le ve en bandadas buscando en los basureros a las afueras de los pueblos.

El otro grupo importante de aves es aquel que aprovechamos corno caza. En Puerto Rico hay sobre 1,000 cazadores que compran anualmente licencias para cazar. Además del placer que se deriva de este deporte, el ciudadano que lo práctica obtiene un abasto adicional de carne para la mesa. (Nota: El Centro Eco-Educativo de Puerto Rico no apoya la cacería de especies nativas o migratorias.)

Es indudable que las aves son en conjunto muy beneficiosas al hombre, pero hay circunstancias o casos aislados en que algunas especies hacen algún daño directo y entonces, la tendencia es a condenarlas. Por ejemplo, el Guaraguao se roba de vez en cuando un pollo y los agricultores ponen el grito en el cielo y les gustaría acabar con el raptor. Se olvidan sin embargo, de que por cada pollo robado, el Guaraguao se come 100 ratones, con lo cual se está protegiendo a los mismos pollos y a las cosechas.

En el suroeste de Puerto Rico se siembra bastante maíz y la Calandria y el Mozambique afectan la cosecha extrayendo parte del maíz de las mazorcas. Hace algún tiempo se realizó un estudio sobre los alimentos preferidos por estos dos pájaros y se encontró que el maíz constituye tan sólo del 2 al 6 porciento de la dieta, pero por otro lado se encontró que el 12 porciento de la dieta, la componen gusanos de mariposa que mayormente atacan la mazorca y la planta. Se nota en este caso un equilibrio en cuanto a daños y beneficios; y el agricultor debería proceder con bastante cautela antes de declararle la guerra a esas aves.

De las aves de Puerto Rico la que ha sido condenada más injustamente es el Múcaro. A este se le siente cantar de noche en los cafetales y por ello le señalan como el responsable de todo el café que aparece al otro día descascarado y en el suelo. El malhechor de este caso no es otro que el ratón, el cual trabaja calladamente y le gusta mucho el dulce de la pulpa del café. Experimentos que se hicieron con jaulas puestas en el cafetal con Múcaros dentro, demostraron que el ave prefirió morirse de hambre antes de atacar el café.

 

¿CÓMO ESTAMOS PROTEGIENDO NUESTRAS AVES?

En nuestros códigos existían desde hace tiempo algunas disposiciones para la conservación particularmente de las aves de caza. Sin embargo, no fue hasta el 1936 que realmente se adoptó una ley en forma y se creó el organismo adecuado para administrarla, en este caso la División de Pesca y Vida Silvestre la cual está adscrita al Departamento de Recursos Naturales.

Nuestra Ley de Conservación y los reglamentos al efecto, han declarado como aves protegidas a las insectívoras, carnívoras y zancudas. No se permite matarlas o atraparlas ni tampoco destruir o molestar sus nidos o nidales.

Dichos estatutos designan también las especies que pueden aprovecharse mediante la caza y en la lista están la Paloma Rubia, la Paloma Cabeciblanca, la Tórtola Rabiche, la Tórtola Aliblanca, el Gallinazo, la Gallareta, los Patos y la Cuchareta. Como medidas para proteger estas aves se prohíbe cazarlas durante los períodos de reproducción y cría y en las temporadas de caza el cazador puede cobrar sólo un número determinado de ejemplares.

Además de la reglamentación de caza, se han adoptado otras medidas de conservación, por ejemplo se han establecido 31 refugios de aves con un área total de aproximadamente 98,000 cuerdas. En estos refugios están representados casi todos los tipos de comunidades bióticas, como bosques, malezas, lagos, lagunas, islotes marinos y manglares, con lo cual la protección que ellos proveen se extiende a casi toda nuestra avifauna.

Sin embargo, para que la conservación resulte más efectiva, es necesario desarrollar un buen sentimiento público hacia ella. Si empezamos con los niños, la conciencia de conservación habrá de levantarse sobre bases sólidas.

 


Documento Preparado por Félix Iñigo
Producido por la Oficina de Educación y Publicaciones del
Departamento de Recursos Naturales y Ambientales.
Nota: El Centro Eco-Educativo de Puerto Rico no apoya la cacería
de especies nativas o migratorias.

 

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