Se quejan ante Planificación los vecinos de Guaynabo Sur martes, 13 de febrero de 2001 Por Karen Mojica Franceschi Especial El Nuevo Día RESIDENTES DE Guaynabo Sur asistieron ayer a vistas públicas celebradas por la Junta de Planificación en la alcaldía de este municipio para exponer su oposición ante las construcciones propuestas para el área donde nace el río Guaynabo. Según informó Osvaldo Rosario, un profesor de ciencias naturales quien es portavoz de los vecinos y reside en la urbanización Valle Escondido, en el Barrio Hato Nuevo, la construcción de las más de 900 residencias en los terrenos que colindan con su urbanización traería graves repercusiones ambientales, no sólo para los que viven en Guaynabo Sur, sino para todos los abonados que se suplen de la planta de filtración de Los Filtros. Esto porque el río Guaynabo es una de las principales fuentes de agua que, al unirse al río Bayamón, llega a la planta de filtración y suple el preciado líquido para más de medio millón de puertorriqueños. "Se pretende sembrar cemento en el nacimiento del río y eso es una amenaza al área metropolitana. Estos terrenos están llenos de ojos de agua y aquí se recibe mucha lluvia, unas 90 pulgadas al año. Se estaría reduciendo el área de retención compuesta por decenas de quebradas y riachuelos, el agua va a bajar de cantazo así que se acentúan las probabilidades de inundaciones que ya tienen algunas comunidades río abajo. Además bajarían los abastos de agua porque no habría una fuente constante, como son los riachuelos y quebradas, y la calidad del líquido depreciaría", dijo Rosario. Se afectarían al menos siete quebradas El portavoz mencionó que en la Declaración de Impacto Ambiental presentada por la desarrolladora JAMA, representada por la firma Inter Group (Mario Corsino y Asociados), se habla de afectar tres quebradas, mientras que él, al conocer bien el área, pudo confirmar que son más de siete las que se rellenarían con cemento para esta primera fase de las construcciones. Y es que Vistas del Valle, como se llamaría la urbanización que incluye en sus planos un centro comercial y una gasolinera, sería la primera de una serie de proyectos colindantes que sumarían unas casi siete mil residencias. A la misma vez que los vecinos se quejaron por los planes y los efectos ambientales que tendrían, convirtiendo zonas no inundables en altamente inundables, criticaron la acción del arquitecto Mario Corsino al trabajar en dos proyectos que ellos estiman no le permiten ser objetivo. Aseguran que el Alcalde conoce el problema "Hay un conflicto de intereses muy claro y el alcalde (Héctor O'Neill) lo sabe porque Corsino está envuelto con estas urbanizaciones y también fue a quien contrató el municipio para diseñar el desvío de la carretera PR-834. Esta está bien adelantada y sube por Guaynabo Sur. Si te fijas, es una carretera de cuatro carriles que te lleva a áreas verdes. Para qué la necesitan si no es para hacer estas urbanizaciones?", dijo Rosario y mostró los planos de construcción que ubican la PR-834 paralela y en colindancia directa con las entradas a los proyectos propuestos, que aún no han sido aprobados por la Junta de Planificación. © 2001 El Nuevo Día - Derechos Reservados