Justifica con mil razones el conector para Cidra miércoles, 31 de enero de 2001 Por Liz Mariel Fuentes Especial El Nuevo Día CIDRA - La solicitud del senador por el Partido Popular Democrático (PPD), Ángel Rodríguez, para la paralización del proyecto conector Cidra-Cayey fue por "ignorancia", según Josué Mishelen, director de la Oficina de Planificación de este municipio. "Se ve que no ha buscado los estudios que se han realizado para este proyecto en los últimos tres años", indicó. El lunes el senador por el distrito de Guayama instó al Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP) mediante una resolución a que paralizara el proyecto ya que lo considera oneroso, innecesario y nocivo al ambiente. Por su parte, el alcalde Angel Malavé Zayas, reforzó ayer en entrevista radial su pronunciamiento a favor de la construcción. La propuesta que hasta ahora predominó dentro de las expectativas del municipio y el DTOP es la mejor en términos de impacto ambiental y económico, según indicó, Mishelen. Indicó que el conector Cidra-Cayey empezará en el área sur de la parte urbana del pueblo, específicamente en el desvío de la PR-7733. De ahí recorre dos barrios del municipio, el barrio Arenas y el barrio Beatriz y termina en la intersección de la PR-1 con la PR-184, "eso es a la altura del barrio Beatriz, cerca de la salida de Guavate. Hay voces en contra "Es la única salida que Cidra tiene cerca de la autopista y queremos caer precisamente en esa salida", apuntó. La extensión terrenal que comprende el tramo del conector es de 6.2 kilómetros desde donde se origina hasta la intersección PR-1. En los últimos meses varias organizaciones de ese pueblo, entre éstas la Asociación de Pequeños Agricultores del barrio Rabanal Inc. (Apari) y Despertar Cidreño, han manifestado su oposición al conector debido al impacto ambiental de éste como a los ciudadanos que se verán afectados. "Deberían permitirle a las comunidades que serán directamente afectadas que se expresen. Además, deben comprometerse de que a los seis meses de la construcción del conector no empiecen a aparecer nuevos proyectos a los lados de la carretera por los intereses de dos o tres...", dijo ayer en entrevista con El Nuevo Día, Francisco Figueroa, presidente de la Junta de Directores de Apari. Sobre el particular, Mishelen indicó que por más de tres años se realizaron vistas públicas con respecto al conector, en las cuales el 98% de los deponentes de todas los sectores apoyaban el polémico proyecto. "Tenemos copias de esas minutas", indicó. Sostuvo que con la ruta que se eligió para la construcción sólo de nueve a once residencias se afectarán. Además, informó de que el 75 %, que equivale a casi tres cuartas partes del proyecto, de los terrenos que cruza el conector son áreas llanas. "La mayoría de los suelos son arcillas. Por eso el problema de erosión será más fácil de manejar por que los terrenos no son tan montañosos", dijo. Respecto al impacto ambiental, enfatizó que en los estudios de campo "fuimos con personal del Departamento de Recursos Naturales y Ambiente (DRNA) y con personal del Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre y nos dijeron que en las áreas donde haya que remover árboles, se presentara un proyecto de mitigación. La agencia federal nos dio dos opciones; resembrar los árboles a los márgenes de la carretera o reforestar. Hay un compromiso de poner tres árboles por cada uno que se tumbe", puntualizó. No obstante, dijo que el conector sí impactará el río Clavijo, el cual describió como uno intermitente, ya que la carretera cruzará dos veces por él. © 2001 El Nuevo Día - Derechos Reservados