Gran desastre ambiental en islas Galápagos domingo, 21 de enero de 2001 Por Gonzalo Solano De The Associated Press PUERTO BAQUERIZO, Islas Galápagos - El ministro de Medio Ambiente, Rodolfo Rendón, dijo que si no se logra controlar a tiempo el derrame de combustible de un buque tanque encallado en las islas Galápagos podría producirse "un gran desastre ambiental". En tanto, los esfuerzos por recuperar el combustible del barco encallado en la isla San Cristóbal parecían insuficientes, mientras la mancha de contaminación se extendía unos 10 kilómetros al interior del mar, según dijeron algunos pescadores. El objetivo de los técnicos y efectivos de la marina es vaciar el combustible del lado izquierdo del barco, hacia el cual está inclinado unos 45 grados, y pasarlo al sector derecho con el afán de estabilizarlo. El carguero Jéssica encalló el martes pasado a unos 500 metros al frente de este puerto, ubicado en el extremo suroeste de la isla San Cristóbal, la tercera en importancia del archipiélago. Muchos de sus 4,000 habitantes llegan hasta la playa desde donde se observa el barco, mientras los tripulantes de media docena de lanchas trabajan incesantemente descargando los tanques del Jéssica que transportaba 243,000 galones de combustible para los yates turísticos. El ministro Rendón, que llegó este mediodía procedente de Quito, realizó una inspección en bote alrededor del barco encallado, tras lo cual calificó la situación de "muy grave". "Las corrientes de agua están llevando al diesel derramado hacia el sur, donde se encuentra una de las colonias de lobos marinos más grandes del archipiélago", dijo. "Hay una fisura en el barco, aunque no se sabe de qué magnitud, por la que se filtra el combustible" que transportaba la nave, dijo Rendón. "Si esto sigue adelante podemos llegar a un gran desastre ambiental", agregó. Confirmó que en las próximas horas llegará una misión de expertos de Estados Unidos que ha previsto evaluar la situación previa al arribo de un avión del Servicio de Guardacostas de ese país, esperado para mañana. Aclaró que la contaminación no ha llegado hasta ninguna playa debido a que las corrientes son mar afuera. En un sobrevuelo, se pudo constatar que el combustible regado en bahía Naufragio superó las boyas y mallas de contención colocadas alrededor del barco y se ha extendido hacia aguas abiertas como un líquido viscoso de color gris. Fabián Oviedo, jefe de relaciones públicas del Parque Nacional Galápagos, dijo que "nadie se explica qué pasó, porqué el capitán no siguió el faro ni la boya guía el pasado martes y encalló el barco". Aunque predomina el buen tiempo en esta zona, se registra un regular oleaje que causa bandazos del barco. Vigilantes del Parque Nacional circulan en lanchas en torno a la nave. Llevan mascarillas sobre boca y nariz y cuando divisan gaviotas o pelícanos que se acercan los alejan haciendo sonar las sirenas de las embarcaciones. El Jéssica encalló en bahía Nufragio el pasado martes y desde ayer comenzó a contaminar las aguas marinas a raíz de la fisura en su casco. Las islas Galápagos fueron declaradas por las Naciones Unidas Patrimonio Natural de la Humanidad debido a sus especies animales como tortugas gigantes, y exóticas aves como fragatas, piqueros, entre otras, y vegetales únicas en el mundo. Copyright 2001 Associated Press. Derechos Reservados. Fuente: © 2001 El Nuevo Día - Derechos Reservados