En pésimas condiciones Caja de Muerto domingo, 11 de febrero de 2001 Por Sandra Caquías Cruz El Nuevo Día PONCE -Una vista ocular realizada ayer por la Comisión para el Desarrollo de la región sur de la Cámara de Representantes sacó a relucir las deficientes condiciones en las que se encuentra la isla Caja de Muerto. Además de que la isla no podrá ser utilizada para el turismo tradicional, "es un turismo ecológico; el turismo en masa no está a tono con la reserva natural", señaló Carlos Padín, secretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA). Con esa advertencia, un contrato que el ex secretario del DRNA, Daniel Pagán, firmó en sus últimos días de administración, para llevar turistas a la isla con fines de desarrollo turístico masivo, corre el peligro de ser cancelado. CON ESOS permisos, la empresa Lighthouse Point Enterprise tiene autorización para ofrecer servicio de intérprete de áreas naturales, administración de un pequeño museo, caminatas y transportación dentro de la reserva, así como el embarco y desembarco de personas a la isla. Un contrato a la compañía Island Venture Water Excursions sólo los autoriza para embarcar y desembarcar visitantes. Roberto Matos, director de la división de Reservas Naturales del DRNA, explicó a los legisladores que los lugares declarados reservas naturales deben ser utilizados para preservación, conservación y restauración del lugar y no con fines turísticos en masa. La isla sólo tiene capacidad para 200 personas a la vez. Matos dijo que su división presentó objeciones para el otorgamiento de esos contratos, pero no fueron consideradas al momento de firmarse los mismos. EL REPRESENTANTE Rafael García destacó que, aunque llegó a la vista ocular con una visión de que Caja de Muerto puede ser desarrollada turísticamente, "aquí no hay nada de turismo". "Como vicepresidente de esta Comisión voy a recomendar que esto se debe conservar. Nada de turismo, aquí el que llega tiene que ser con un control tan severo que no ocasione daños al ambiente". La legisladora Lydia Méndez fue más restrictiva y planteó que la reserva debe ser utilizada "sólo para investigación científica". La vista puso en relieve las condiciones en que se encuentra esta reserva natural. En el área médica, los pocos materiales y equipo con que cuenta están inservibles. El museo está completamente abandonado. EL FARO, que es administrado por la Guardia Costanera, aunque fue pintado en verano pasado, tiene todas sus paredes escritas y la maleza tiene sobre 5 pies de altura. A los baños sanitarios no se puede entrar por el fuerte olor. En los pasados cinco años sólo fue vaciado en una ocasión. La planta de desalinización, que debería generar 600 galones diarios de agua, está fuera de servicio. Los empleados del DRNA tienen que utilizar embarcaciones para cargar drones de agua hasta la isla. El representante Roberto Cruz y otros legisladores dijeron estar dispuestos a ayudar al DRNA a rehabilitar las facilidades. Carmen González, residente de Cidra y que ayer decidió visitar la isla por primera vez, describió las condiciones de los servicios sanitarios como "pésimas". José Concepción, quien se daba un chapuzón en las cristalinas aguas, dijo que el costo de transportación a dicha reserva natural debe ser más económico y avaló la propuesta del Municipio de Ponce a que se reinicien los viajes en un "ferry". NO OBSTANTE, el Se cretario de Recursos Naturales dijo que para que se establezca una ruta en "ferry" debe haber mucho control con la cantidad de personas que se transportan en la embarcación y así evitar que ocurra como en el pasado, que el exceso de visitantes a la isla causó daño ecológico al lugar. © 2001 El Nuevo Día - Derechos Reservados