Barajan la suerte de los monos realengos miércoles, 7 de febrero de 2001 Por Gladys Nieves Ramírez El Nuevo Día LAJAS - Varias agencias públicas, líderes comunitarios, especialistas y agricultores del suroeste se unieron ayer para hacerle frente a la proliferación de monos que se han convertido en el terror de los agricultores de Lajas, Cabo Rojo y Guánica, y en un peligro para la población en general. Durante un reunión efectuada en Lajas, representantes del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), del Departamento de Agricultura, del gobierno municipal de Lajas, de la Sociedad Protectora de Animales y legisladores se comprometieron a establecer un plan de acción lo antes posible para buscar una solución a un problema de hace más de 30 años. "Esta preocupación la tuvimos en 1997 cuando yo comencé en esta administración, y hoy esto está siendo un problema serio para los agricultores. Este equipo de trabajo se reúne con el fin de estructurar un plan para solucionar un problema que pudo haber sido controlado", manifestó el alcalde Marcos "Turín" Irizarry, quien coordinó la reunión. La representante popular Lydia Méndez Silva, del distrito 21, que comprende las áreas afectadas, informó de que radicó una medida dirigida a identificar soluciones ante la proliferación de monos Rhesus y Patas en la región, y que esperaba efectuar una vista ocular con otros legisladores la semana que viene. Sin embargo, pese a los esfuerzos que se hagan por erradicar a los monos, Puerto Rico tendrá monos para siempre, advirtió la especialista Janis González Martínez, del Centro Caribeño de Investigación de Primates. González indicó que hay que tener mucha cautela con las medidas que se apliquen para controlar a los animales, ya que éstos podrían desplazarse a zonas como la Cordillera Central, donde sería más difícil su control. "LO PRIMERO que quiero dejar claro es que nadie pretenda resolver este problema en cuestión de meses o un año. En mi opinión, tenemos monos para siempre. Hablar de erradicación en este momento es sumamente difícil y costoso", afirmó González. La experta recalcó la importancia de que el Gobierno le asigne fondos al DRNA para que construya unas facilidades de cuarentena, ya que los Vigilantes de esa agencia no tienen dónde poner los animales incautados, y donde esterilizar las hembras para controlar el crecimiento de la población. Pero, de primera instancia, el enfoque debe estar dirigido a ayudar a los agricultores afectados, aconsejó González. Samuel E. Pérez Santiago, administrador de Servicios y Desarrollo Agropecuario del Departamento de Agricultura, se comprometió a respaldar los reclamos que los agricultores hagan a las entidades pertinentes para resolver el problema, que le ha producido cuantiosas pérdidas. "Tenemos planificado un desarrollo agrícola para la reserva del Valle de Lajas que podría verse afectado con esta situación", sostuvo. Por su parte, Julio Méndez González, representante del DRNA, indicó que la agencia va a crear un grupo interagencial para lidiar con la situación. "Tenemos que comenzar por analizar cada una de las posibilidades para atender el problema y establecer estrategias a corto, mediano y largo plazo. Conocemos por la situación que están pasando los agricultores del área", manifestó. SE ESTIMA que la población de monos asciende a más de 2,000, según algunos agricultores. Uno de los temores es que se sigan desplazando a otras regiones de la isla. Además de destruir las cosechas de los agricultores, los monos están afectando algunas especies en peligro de extinción como la ave mariquita, que anida en los alrededores del lago Cartagena. © 2001 El Nuevo Día - Derechos Reservados