Por R. Rabin, CPRDV
El factor contaminante más alarmante y de más largo historial en Vieques es la
Marina de Guerra de Estados Unidos. Los cincuenta años que lleva la Marina
operando en Vieques pueden clasificarse como "medio siglo de desastre ambiental."
El ambientalista boricua Neftalí García, en su trabajo, Consecuencias histórico
- naturales de la presencia de la Marina de Guerra de Estados Unidos en Vieques,
afirma que las prácticas militares han producido grave destrucción a los "manglares,
lagunas, playas, cocoteros y otros recursos naturales...la Marina arrasó los
cocoteros de Bahía Tapón, Bahía la Chiva, Punta Brigadier, Puerto Negro, Puerto
Diablo y comenzó la destrucción en otras áreas como Bahía Salinas del Sur."
El Profesor José Seguinot Barbosa, Director del Departamento de Geografía de la
Universidad de Puerto Rico, Río Piedras, en su estudio titulado, Vieques,
ecología de una isla acosada (1989), sostiene que "la punta este de la isla (donde
la marina realiza sus prácticas de bombardeo) constituye una región con más
cráteres por kilómetro cuadrado que la Luna." En el mismo trabajo plantea, el
distinguido geógrafo puertorriqueño, que "la destrucción de los recursos
naturales y humanos de Vieques se lleva a cabo violando las normas básicas del
derecho internacional y de los derechos humanos. A nivel federal y estatal se
violan las leyes de manejo de zona costanera, de calidad de agua, de ruido, de
recursos subacuáticos, recursos arqueológicos y de uso del terreno, entre otros."
El ingeniero viequense, Rafael Cruz Pérez, en un artículo titulado, "Contaminación
producida por explosivos y residuos de explosivos en Vieques, Puerto Rico
describe tres fuentes de contaminación que resultan de las actividades de la
Marina en Vieques: 1) los compuestos químicos en las propias cargas de los
proyectiles y los compuestos de reacción de los mismos; 2) las partículas de
polvo y roca que puedan ser expedidas a la atmósfera como resultado de impacto o
de la explosión de los proyectiles; 3) los residuos metálicos dejados por los
proyectiles al fragmentarse, al igual que la chatarra utilizada como blanco en
el área de tiro. Presenta la situación de Cerro Matías y sus sectores adyacentes
(el área de tiro de la Marina) como "un campo de batalla durante la primera
guerra mundial, donde el suelo y gran parte de la capa vegetal han sido
reducidos a polvo. (...) se notan fragmentos y porciones de proyectiles, al
igual que proyectiles que no estallaron (...) chatarra que es utilizada como
blanco (...) el Cerro Matías puede ser considerado con sus características
fundamentales como un depósito gigantesco de desperdicios sólidos."
El ingeniero viequense añade en su artículo que, "de acuerdo a información
provista por la Marina de los Estados Unidos, este material nunca es removido,
sino que es detonado o simplemente tapado con tierra...Bajo los efectos de
explosiones subsiguientes, las brisas marinas, y la meteorización natural, los
metales son oxidados o descompuestos convirtiéndose en forma acelerada en
productos de lexiviación que pasan a contaminar el ambiente."
"En dicho estudio se encuentra...que la concentración de estos contaminantes
(TNT, NO3, NO2, RDX y Tetryl) en las fuentes de agua potable en el pueblo de
Isabel Segunda y la Esperanza, son iguales o similares a las encontradas en los
charcos y lagunas del área de tiro en Cerro Matías. El estudio no explica cómo
estas substancias llegaron hasta estas fuentes de agua, ubicadas a más de
catorce kilómetros del área de tiro."
"Es claro de todo lo anterior", señala el autor, "que componentes resultantes de
las explosiones en el área de tiro al este de Vieques son transportados por
diversos mecanismos hacia el área civil al centro de la isla (...) En el caso
de explosiones de piezas de artillería, cohetes, o bombas, existen varios
factores que, directa o indirectamente, incrementan la facilidad del movimiento
de estos contaminantes...La nube de contaminantes generados por una explosión,
es dispersada por el efecto de los vientos reinantes en el área de la explosión
(...) las partículas finas pasan a ser componentes de la atmósfera, y son
aerotransportados por grandes distancias (...) encontramos que la concentración
efectiva de particulados sobre el área civil de Vieques, excedería los 197
microgramos por metro cúbico y por lo tanto los criterios federales de la ley de
aire limpio."
Investigaciones recientes sobre la contaminación militar en Vieques y su impacto
sobre la salud de nuestra gente revelan lo siguiente:
- Viequenses sufren 27% mayor incidencia de cáncer que el resto del archipiélago
puertorriqueño
- Existe contaminación con metales pesados (mercurio, plomo, cadmio, alumnio,
arsénico) en viequenses enfermos
- Contaminación de mercurio en los trabajadores de las bases y pescadores
- Mortalidad por cáncer en Vieques es 34% mayor que en todo Puerto Rico
- 45% de viequenses examinados tiene niveles tóxicos de mercurio
- Contaminación con metales pesados en muestras de suelo y sedimento
- Contaminación con metales pesadods en plantas, crustáceos y suelo (notoriamente:
el cadmio)
Los estudios científicos confirman lo que cada viequense sabe desde nacido:
que la presencia y las actividades de la Marina de Guerra de Estados Unidos en
Vieques resultan en una crisis ambiental con graves consecuencias para la salud
de nuestra geografía física e humana. Una solución obvia acabará con esta
fuente sobresaliente de contaminación en Vieques: ¡Que se vaya la Marina!