miércoles, 18 de octubre de 2000
Por Leoncio Pineda
De la Agencia EFE
SAN JUAN - El Gobernador Pedro Rosselló anunció hoy la aprobación e implantación de un plan interagencial, a nivel estatal y federal, para el manejo y conservación del estuario de la bahía de San Juan, que incluye ocho municipios, 97 millas cuadradas y 49 proyectos que sumarán $253 millones de inversión.
El plan para el estuario de la bahía de San Juan, un sistema interconectado de canales y lagunas de relevancia económica y ambiental, demorará en implantarse aproximadamente ocho años, ya que incluye la cuenca hidrográfica que componen, además de la capital, Toa Baja, Cataño, Bayamón, Guayanbo, Carolina, Loíza y Trujillo Alto. El estuario, uno de los 27 existentes calificados "de importancia nacional", fue estudiado durante más de siete años para establecerse un plan integral de manejo y conservación de sus aguas, sedimentos y recursos vivos, lo que significó la creación de 32 leyes y la modificación de 42 para facilitar el establecimiento del programa.
Rosselló, en una conferencia de prensa celebrada en el teatrito de La Fortaleza, firmó el proyecto en presencia de la directora de la Agencia estadounidense de Protección Ambiental (EPA), Jeanne Fox, así como los secretarios de Estado y Recursos Naturales, Angel Morey y Daniel Pagán, respectivamente, y el Comisionado Residente, Carlos Romero Barceló.
También estaban presentes representantes de la Junta de Calidad Ambiental, de la Junta de Planificación, Autoridad de Puertos y la Administración para el Financiamiento de la Infraestructura (AFI), quienes tendrán injerencia en el proyecto que va desde la isla de Cabra, en Cataño, hasta el río Grande, de Loíza.
"Este es un proyecto ambicioso, un reto sin precedentes para sacar a la bahía del abandono´´, dijo el Gobernador, quien explicó que parte de la inversión será destinada a una campaña educativa, al manejo de desperdicios y a la conservación, así como para poner en marcha el plan y los recursos de agua y sedimentación de la bahía y sus afluentes.
Serán 49 proyectos a desarrollar, nueve de ellos de alta prioridad.
Estos tienen relación con la construcción de un sistema de acueductos para las comunidades afectadas, la reubicación de familias, la eliminación de descargas de aguas sanitarias no autorizadas y de aguas ilegales que van al sistema pluvial, así como mejorar el flujo de agua.
Además, se pretende rellenar las depresiones artificiales, desarrollar programas de reciclaje, implantar medidas para evitar arrojo ilegal de basura y hacer cumplir la ley para el manejo de neumáticos usados, lo que equivaldrá a desembolsar $243,940,000.
En cuanto a los fondos, Pagán informó de que "serán una combinación de dinero estatal y federal de la EPA, el DRNA y la JCA" y agregó que el proyecto obligará a remover "a cientos de residentes que viven en los alrededores del caño. Serán entre 400 a 500 familias a partir del año 2001".
Sobre la posibilidad de reimplantar el proyecto del Acuaexpreso, un transporte marítimo con terminal en Hato Rey, el funcionario aseguró que "se está considerando, ya que entendemos que todo está interrelacionado´´ y resaltó que el plan "es una oportunidad y una gran alternativa para revitalizar las comunidades".