miércoles, 11 de octubre de 2000
Por Liz Mariel Fuentes
Especial El Nuevo Día
CIDRA - El ornitólogo Raúl Pérez Rivera, quien por años se ha dedicado a la investigación de la paloma sabanera, reiteró su advertencia sobre el peligro que corre esta especie a raíz de las construcciones desmedidas en este pueblo.
"Desde el comienzo de las construcciones las palomas no han vuelto a anidar en esa zona (de la carretera #172 que conecta a Caguas con Cidra). Lo que los constructores no entienden es que las aves se van a raíz del disturbio que provocan los camiones durante la construcción", indicó.
La entrada y salida de los camiones durante el proceso de construcción de las viviendas o centros comerciales provocan que la paloma sabanera decida mudarse de lugar para anidar en otras zonas más tranquilas en pueblos aledaños.
"Se asume que los animales se van y con el tiempo vuelven y no es cierto. Desde que iniciaron las construcciones en esa zona las palomas no han vuelto... y ahora con los nuevos desarrollos la cosa empeorará", señaló Pérez, quien también es profesor en el Colegio Universitario de Humacao.
Según él, en la actualidad sólo quedan alrededor de 200 palomas sabaneras.
La proliferación de construcciones en esa zona ha provocado que la paloma sabanera se mude a los bosques de Comerío, lugar donde, según manifestó, habita la población más estable.
"EN LOS últimos 10 años se han eliminado más de 20 lugares de anidamiento de la paloma sabanera. Si el Departamento de Recursos Naturales y Ambiente (DRNA) se pone a buscar no encontrará ni cinco lugares de anidamiento en esa zona", apuntó Pérez.
Desde el punto de vista científico, la paloma sabanera es una subespecie o raza única de Puerto Rico y tiene enorme valor cultural ya que es el ave símbolo de Cidra y está en el escudo de la Ciudad de la Eterna Primavera.
Mide 15 pulgadas de longitud, es color gris vináceo y se puede identificar porque tiene una banda blanca conspicua en el ala y los ojos azules.
El ave se alimenta de más de cincuenta especies de frutas, hojas y renuevos de plantas y semillas.
La importancia que tiene es que "nosotros hemos encontrado que dispersa alrededor de 16 especies de plantas, entre ellas la palma real. Cuando se come una fruta y las semillas se las lleva a los dormideros y cuando defeca las semillas caen a los suelos y las plantas nacen en otros lugares", dijo Pérez.