Mala idea copiar modelos urbanos del extranjero

domingo, 3 de septiembre de 2000

Por José Javier Pérez

El Nuevo Día

POR HABER sido importados de otros entornos ambientales y geográficos, los modelos urbanos desarrollados en Puerto Rico resultan incómodos, propician un gran consumo energético y afectan adversamente la ecología.

Casas con techos bajos que aumentan el calor, en lugar de techos altos que permiten buena ventilación; residencias mal ubicadas que reciben el impacto del sol a toda hora; techos horizontales donde se empoza el agua de lluvia propiciando las filtraciones, en lugar de techos inclinados. Estos son sólo algunos ejemplos de esos modelos que no se ajustan a nuestra realidad.

"La dificultad en Puerto Rico se debe a que hay una intervención de profesionales extranjeros que hacen proyectos de envergadura sin conocer la ecología ni la cultura de la Isla", dijo a el El Nuevo Día el doctor Fernando Abruña, arquitecto especializado en diseños ecológicos durante un seminario sobre ecodiseño que se celebra en la Universidad Metropolitana (UMET).

Lo barato sale caro

Agregó que estos modelos importados de otros países resultan, en un principio, baratos, pero al requerir adaptaciones como aires acondicionados, impermeabilización de techos para corregir la filtración, iluminación adicional, entre otros, encarecen su costo a largo plazo.

Lo anterior se perpetúa con la práctica de desarrollar proyectos urbanos donde los compradores sólo pueden escoger entre pocos modelos de casas los cuales se colocan en un terreno sin que se evalúen las condiciones del predio, la dirección del viento, la ubicación del sol para hacer que la vivienda sea confortable y eficiente sobre todo en cuanto al uso de la energía.

Lo apropiado sería que para cada residencia se evalúaran las condiciones ambientales y naturales. Además, debe haber un cambio de paradigma: en lugar de ver la casa como un elemento externo que se inserta en un solar, lo ideal sería considerar la residencia y su terreno como un todo donde se integren la arquitectura y la naturaleza.

Pero el modelo urbano que se sigue en Puerto Rico impide esta visión integral. "La carrera es cuesta arriba", reconoció Abruña profesor universitario, auditor de energía y quien ha diseñado varias estructuras ecológicas.

Ecoturismo ahora y ojo a Cuba

En la sesión de ayer participó el arquitecto Héctor Ceballos, una autoridad en turismo de Naturaleza y a quien se le reconoce haber acuñado el concepto ecoturismo y formulado su definición preliminar en 1983.

En su exposición, Ceballos destacó la importancia de que Puerto Rico se dé prisa en diversificar su ofrecimiento turístico dando paso a eco-hospederías, más aún cuando este renglón tiene gran demanda y la competencia es mundial. En el caso particular de Puerto Rico, la isla podría enfrentarse a un competidor latente: Cuba.

Ceballos, autor de más de 70 títulos sobre ecoturismo, dijo que la ubicación de Puerto Rico podría servir para que turistas norteamericanos tengan sus primeras experiencias ecoturísticas en selvas tropicales de forma segura y económica dada la cercanía a Estados Unidos.

Según dijo, el turista estadounidense gusta del ecoturismo y tan pronto llega a su destino quiere abandonar la ciudad para internarse al área natural que le interesa.