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El Desarrollo Sostenible |
Los avances científicos y tecnológicos tal y como se están dando, generan obstáculos para las potencialidades humanas. Hace años el deterioro del medio ambiente constituía una preocupación marginal de la sociedad y de las instituciones públicas. La gran mayoría de las personas no asociaban la problemática ambiental con el desarrollo de las naciones y el bienestar de su población.
Hoy, la situación es diferente. Cada vez son más las personas e instituciones que saben que el deterioro del medio ambiente socaba los cimientos del progreso. Los problemas ambientales están afectando la vida de millones de habitantes en nuestro planeta.
Los países están incorporando la dimensión ambiental a sus planes de desarrollo. Y es que el medio ambiente es una dimensión del desarrollo socioeconómico que tiene que tomarse en cuenta. A través de la historia de la humanidad, vemos cómo el hombre ha modificado su entorno para adaptarlo a él y a sus necesidades. Estas modificaciones provocan efectos y alteraciones sobre la condición humana.
Al aprovechar los recursos ambientales, es bien importante tener en cuenta la noción de vida “útil” o “durabilidad”. Con el objeto de fijar criterios científicos se desarrolló el concepto de sustentabilidad ambiental. Para entender mejor este concepto, debemos definir la idea de sustentabilidad de los sistemas naturales. Esta considera que “un sistema natural es sustentable en la medida en que es capaz de mantener constante en el tiempo, la vitalidad de sus componentes y procesos de funcionamiento” (Gligo,1988). Cuando hay déficit ecológico se pierde la sustentabilidad ambiental. Obviamente, esto sucede cuando las exigencias de consumo de la sociedad provocan pérdidas que exceden la capacidad de carga que tiene un ecosistema.
La población crece de manera ilimitada, por tanto la demanda de recursos ambientales aumenta también. Hay que tomar medidas que recuperen la sustentabilidad de los recursos naturales, de otra manera el desequilibrio terminará haciendo que el sistema colapse.
¿Qué es el Desarrollo Sostenible?
Los esfuerzos por mitigar el hambre y la pobreza a nivel mundial han hecho que se evalúen nuevas perspectivas. Por esto tiende a generalizarse la búsqueda de un desarrollo diferente que, junto con fortalecer el crecimiento económico, promueva una mayor equidad entre los hombres en el marco de un medio ambiente sustentable.
La esencia de esta búsqueda persigue satisfacer las necesidades de bienestar de la población, sin comprometer las posibilidad de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades y aspiraciones (Comisión Mundial del Medio Ambiente y Desarrollo-CMMAD-1987). Este nuevo pensamiento que va penetrando progresivamente en las diferentes naciones se denomina “desarrollo sostenible o, “desarrollo duradero”.
Según Porritt, (1991), el desarrollo sostenible viable es un concepto importante e innovador. Abre un enorme signo de interrogación ante las relaciones comerciales actuales y todo el negocio de la ayuda, en virtud del cual grandes cantidades de dinero han sido derrochadas en proyectos de desarrollo inadecuados. Las naciones poderosas tienen que tratar con mayor honestidad las cuestiones básicas de la equidad y de los niveles de consumo per cápita.
Aunque todos vivimos en lugares diferentes, nos une algo en común: las actividades humanas están causando daños graves y probablemente irreparables, al medio ambiente mundial. Gore, (1994), comparó el impacto ambiental de los países desarrollados y los países en desarrollo de la siguiente manera: un niño nacido en los Estados Unidos causará un impacto 30 veces mayor sobre el medio ambiente que un niño nacido en la India. Según Gore, (1994), las naciones deben regirse por dos principios en la búsqueda del desarrollo sostenible: responsabilidad nacional y participación.
El pensamiento de desarrollo sostenible promueve reformas estructurales que apuntan hacia la durabilidad del desarrollo. Es por esto, que habría que garantizar, en su capacidad para mantener sus beneficios en el tiempo. Algo que resultaría imposible si existe la degradación ambiental.
El concepto de desarrollo sostenible involucra diversas dimensiones: políticas, socioeconómicas, culturales, filosóficas, ambientales, entre otras. Para alcanzar el éxito se tienen que cumplir los siguientes objetivos:
1. Satisfacer las necesidades humanas básicas- para sobrevivir y desarrollar sus capacidades todo ser humano necesita consumir una cantidad mínima necesaria de alimentos. Este requerimiento es cuantificable. Lamentablemente las formas adoptadas por la sociedad para organizar su funcionamiento, ocasiona que el número de personas que padecen de hambre aumente constantemente. Si no se garantiza durabilidad y valorización plena a la especie, no puede haber desarrollo duradero.
2. Crecimiento económico constante- el desarrollo sostenible demanda un crecimiento económico que sea capaz de producir bienes y servicios para atender las necesidades de una población en permanente aumento. El incremento económico debe ser superior al ritmo del crecimiento demográfico. Hay que establecer un balance entre la utilización de los recursos naturales y consideraciones ambientales.
3. Mejorar la calidad del crecimiento económico- debe de haber un acceso equitativo a los recursos naturales y a los beneficios del crecimiento, obviamente esto dependerá de los políticos y aplicado a cada nación. Hay que proteger el entorno natural, ya que es una de las principales bases del desarrollo. Los países industrializados imponen al mundo en desarrollo formas de producción y servicios que no siempre presentan ventajas para los países en desarrollo. Hay que trabajar en la búsqueda de relaciones económicas internacionales más equitativas, como factor determinante para alcanzar el desarrollo duradero.
4. Aspectos demográficos- el ritmo del crecimiento de la población es muy superior al incremento de las disponibilidades de recursos básicos. A medida que aumenta el número de habitantes, aumenta la presión que ejerce sobre el medio ambiente. Las medidas establecidas para el control de la población deben de ir acompañadas de correcciones en los procesos que privan a un segmento de la población de la disponibilidad de recursos.
5. Selección de opciones tecnológicas adecuadas- la revolución técnico-científica y el desarrollo socioeconómico, crean alteraciones entre los vínculos de la sociedad y la naturaleza. Los avances tecnológicos resuelven problemas, pero crean otros. El desarrollo sostenido exige la aplicación de sistemas tecnológicos que protejan los sistemas naturales: atmósfera, agua, suelos, especies,… que sostienen la vida en la Tierra.
6. Aprovechar, conservar y restaurar los recursos naturales- la intervención deliberada del hombre sobre la naturaleza, tiende a degradar la disponibilidad de recursos para el desarrollo. La Naturaleza tiene una capacidad limitada para regenerar la disponibilidad de recursos. Proteger esta facultad es imperativo. La ciencia y la tecnología deben ayudar a la Naturaleza, creando mecanismos artificiales para la restauración de ciertos recursos.
Sabemos que sólo una parte de las materias primas y la energía resultante de los procesos de producción se convierten en productos útiles. Esto establece límites al desarrollo de la humanidad. El desarrollo sostenible exige reducir al mínimo los efectos adversos sobre la calidad del aire, el agua y la tierra, con el fin de perpetuar la oferta ambiental de los ecosistemas.
Jolly, Richard, (1994), nos recuerda que las familias constituyen la estructura más básica de la sociedad. Por esta razón la satisfacción de las necesidades de los niños y la juventud en el entorno de la familia tiene que estar presente en la instrumentalización de políticas internacionales para lograr el desarrollo sostenible.
Grant, James, (1994), expuso que una canalización para lograr una acción ambiental sólida en el hogar y en la escuela es la clave para lograr ciudadanos ambientales y socialmente responsables. La consecución del desarrollo sostenible va enmarcada en una visión global de lo que está ocurriendo en nuestro planeta en términos ambientales. Los países industrializados tienen que extender un puente de ayuda a los que no lo son. Pero, un puente donde se establezca un balance entre el progreso y el trabajo para conseguir un mayor equilibrio entre los recursos del planeta. Hay que aprender a ser justos y reconocer la importancia de todos los grupos, niños, jóvenes, mujeres, indígenas. “Las mujeres siguen siendo los pilares fundamentales de los sistemas económicos de muchos países en desarrollo, así que no hay forma de lograr un desarrollo sostenible sin colocarlas en la corriente principal de la planificación económica.” Mongela, Gertrude, (1994).
Definitivamente para lograr un desarrollo sostenible de vida los seres humanos tenemos que modificar nuestro estilo de vida. Para esto debemos hacer una auto evaluación y examinar la forma en que vivimos. Al hacerlo vamos a tener que enfrentar verdades desagradables sobre nosotros mismos. El desarrollo sostenible requiere que entablemos relaciones muy diferentes con el resto de nuestro planeta. Esto no es obligación que compete a los gobiernos; tenemos que empezar a aunar esfuerzos individuales para hacer aportaciones útiles a la resolución de problemas grandes.
Los siguientes datos obtenidos del más reciente informe preparado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo sobre el estado socioeconómico del mundo, nos muestran la magnitud del problema:
● 900 millones de habitantes de los países en desarrollo viven por debajo del límite de pobreza.
● 1600 millones de habitantes sufren “pobreza de capacidad”, categoría utilizada como indicador multidimensional de las privaciones humanas.
● 90 países con una población de 1600 millones han sufrido un declive económico desde 1980 y en otros 11 éste se ha estancado, situación que afecta a más de la cuarta parte del planeta.
● De los 23 millones de dólares del Producto Interno Bruto mundial, 18 millones de millones correspondieron a los países industrializados y 5 millones de millones a las naciones en desarrollo donde vive el 80% de la población del planeta.
● Las 358 personas cuyos activos superan los mil millones de dólares rebasaban el ingreso anual combinado de países donde vive casi el 45% de la población mundial.
Todo lo antes mencionado se traduce en graves problemas globales que afectan de manera negativa al medio ambiente y que se expresan en hechos como los siguientes:
● La pérdida de poder económico y político por parte de las naciones y grupos como los indígenas para controlar su futuro.
● La aceleración de modos de desarrollo económico que prestan escasa atención a las cuestiones de equidad o salud del mundo natural.
● Un fortalecimiento y expansión de los países del Sur por los del Norte. Se abren más las brechas entre ricos y pobres en todos los países.
● Agudo aumento del desempleo tanto en el Norte como en el Sur.
● Migraciones masivas del campo a las ciudades.
● Acelerada pérdida de biodiversidad y agotamiento de los recursos naturales.
● Una homogeneización mundial de las culturas, costumbres, valores y modos de vida.
Según Castro, Fidel, (1992) si se quiere salvar a la humanidad de esa autodestrucción, hay que distribuir mejor las riquezas y tecnologías disponibles en el planeta. Menos lujo y menos despilfarro en unos pocos países para que haya menos pobreza y menos hambre en gran parte de la Tierra. No más transferencias al Tercer Mundo de estilos de vida y hábitos de consumo que arruinan el medio ambiente. Hágase más racional la vida humana. Aplíquese un orden económico internacional justo. Utilícese toda la ciencia necesaria para un desarrollo sostenido sin contaminación. Páguese la deuda ecológica y no la deuda externa. Desaparezca el hambre y no el hombre.
Korten, David, (1995) expresa lo siguiente: el desarrollo sostenible trata de crear economías sostenibles que satisfagan de forma igualitaria las necesidades humanas sin la extracción de las fuentes de recursos o la creación de desechos superior a la capacidad regenerativa ambiental; instituciones humanas sostenibles que aseguren tanto la seguridad como la oportunidad de crecimiento social, intelectual y espiritual.
El consumo de los recursos medioambientales ya excede los límites sostenibles. La tarea primordial del desarrollo debe ser volver a asignar la utilización de los flujos de recursos sostenibles. Los problemas del medio ambiente son en gran parte consecuencia de la exportación de los déficits ecológicos del Norte al Sur, mediante el comercio y la inversión.
El desarrollo sostenible en los países pobres depende de:
● Incrementar la disponibilidad, accesibilidad y calidad de los flujos de recursos naturales sostenibles para satisfacer las necesidades básicas de sus habitantes.
● La capacidad política, institucional y técnica para utilizar sus recursos eficientemente y de forma sostenible y para distribuir los beneficios igualmente entre todos los miembros de las generaciones presentes y futuras.
La desigualdad es la causa de los problemas ambientales. Debido a su gran poder en una economía de mercado, los ricos son capaces de pasar los costos sociales y ecológicos de su exceso de consumo a los pobres. Eliminar la desigualdad mediante una distribución del control de recursos más equitativa es una condición fundamental para la sostenibilidad.
En vista de la ausencia de reformas económicas radicales que pretenden acelerar rápidamente la reducción de la fertilidad mediante una creciente igualdad, una seguridad social, la salud, y los servicios de planificación familiar para las mujeres, la población global se estabilizará de forma natural por acontecimientos catastróficos cuando el estrés social y ecológico den como resultado el hambre masiva y la violencia.
Becklake y John, (1990) expresan que para tener una población estable a mediados o finales del próximo siglo habría que proveer a cada persona en el mundo con al menos lo fundamental respecto a alimento, vivienda, asistencia médica y educación. Esto, naturalmente requerirá un reparto más equitativo de todos los recursos de la Tierra y la gestión mucho más cuidadosa de todo el planeta.
Según Korten, (1995), la política económica debe intentar alcanzar una escala de utilización de recursos consecuente con las capacidades de regeneración ecológica, una justa distribución de los recursos y la asignación de recursos económicamente eficientes. En cuanto al empleo hay debemos empezar a pensar en proporcionar a las personas sustentos sostenibles basados en producción sostenible para mercados sostenibles. En la mayoría de los casos, los métodos y tecnologías de producción sostenibles proporcionan más oportunidades de sustento que sus alternativas.
Hoy día los recursos limitados de la Tierra son compartidos desigualmente por 5,300 millones de personas. Nuestra única esperanza es conseguir una población estable, en la que el índice de natalidad esté equiparado al índice de mortalidad. Y esto sólo se puede lograr satisfaciendo la creciente demanda de formación y planificación familiar de todas las mujeres del mundo. “Ningún otro reto ecológico es tan importante como reducir el índice de crecimiento de la población en los países en desarrollo, a la vez que se reducen los niveles de consumo de recursos en los países ricos del Norte”. Porrit, Jonathon, (1991).
Se ha especulado mucho sobre la necesidad de controlar la población de los países en desarrollo. La población humana ha alcanzado tales proporciones que se teme exceda la capacidad del planeta para sostenerla. Demasiada gente. Entre más gente, más presión sobre el planeta. Según Centeno, César, (1996), el impacto de la población sobre el medio ambiente se relaciona con dos variables fundamentales: el consumo de recursos y la producción de desperdicios y contaminantes.
Desde el punto de vista ambiental: ¿dónde está localizado el problema poblacional? Los países industrializados le han impuesto a los países en desarrollo una larga explotación y miseria. Realmente es una deuda ambiental, económica y social. El insostenible crecimiento poblacional en los países en desarrollo está vinculado a la pobreza, la cual es una consecuencia parcial del orden económico diseñado por los países desarrollados.
La degradación ambiental que se observa en los países en desarrollo se encuentra vinculada a las relaciones políticas y económicas internacionales. Los países en desarrollo deben servir como exportadores de materias primas ( recursos naturales) a un precio cada vez menor, para mantener la riqueza de los países industrializados, Centeno, César, (1996). Realmente la erosión ambiental mundial, está arraigada a la política internacional de muchos países industriales, como parte de su determinación por mantener el orden internacional que han establecido.
En la próximas décadas, el crecimiento de la población en el Tercer Mundo se va a concentrar fundamentalmente en las zonas urbanas. De alguna manera hay que lograr que el intercambio entre los centros urbanos y sus entornos sea más económico y estable, que se consigan viviendas más dignas para las familias urbanas pobres y se provee a todos los habitantes de las ciudades de alimentos, agua y los demás recursos naturales necesarios. Estos dos objetivos no deben ser incompatibles y hay que buscar la forma de lograrlo a través de soluciones innovadoras.
La conservación de los recursos naturales, por ejemplo, puede en sí misma generar muchos puestos de trabajo y, a su vez, mejorar la calidad ambiental de la ciudad y el campo. El futuro político de la mayoría de las naciones del Tercer Mundo va a estar determinado en gran medida por el éxito en la gestión de sus ciudades. La única forma de hacer frente a estos problemas es hacer de ellos una virtud.
El Programa Global para el Desarrollo Sostenible tiene dos objetivos: el primero evaluar y analizar el estado actual y las tendencias de las cuestiones ambientales, los procesos y proyectos realizados en el ámbito nacional, subregional y mundial para cumplir los objetivos del Programa 21 en su dimensión social y económica; el segundo objetivo es formular y elaborar las distintas estrategias teniendo en cuenta los conocimientos autóctonos para las diferentes escalas de tiempo y espacio que son necesarias en la formulación de políticas a largo plazo (Consorcio Mundial para el Desarrollo Sostenible).
Uno de los acuerdos firmados en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo fue la Declaración sobre el Desarrollo Sostenible: “Con el objetivo de establecer una alianza mundial nueva y equitativa mediante la creación de nuevos niveles de cooperación entre los estados, los sectores claves de las sociedades y las personas. La consecución de este magno objetivo y los principios que le acompañan se encuentran desarrollados en objetivos operativos en el Programa 21.” Este es un programa dinámico, con diferentes situaciones, escenarios, capacidades y prioridades en desarrollo. Las dimensiones sociales y económicas constan de las siguientes secciones:
1. Cooperación Internacional para acelerar el Desarrollo Sostenible de los países en desarrollo y políticas internas conexas.
2. Lucha contra la pobreza.
3. Evolución de las modalidades de consumo.
4. Dinámica demográfica y sostenibilidad.
5. Protección y fomento de la salud humana.
6. Fomento del desarrollo sostenible de los recursos humanos.
7. Integración del medio ambiente y el desarrollo en la adopción de decisiones.
“Para proteger el futuro de nuestros hijos debemos trabajar juntos como una verdadera familia de naciones. Este cooperación no se logrará a menos que haya una distribución más justa y equitativa de la riqueza del mundo” (Porritt, 1991).
En la Tierra todas las naciones son interdependientes. Esta interdependencia es mayormente comercial. En las actividades y negocios las empresas se extienden prácticamente por todo el mundo. Las industrias modernas de la comunicación e información nos unen a todos en una nueva perspectiva global. Hoy en día conocemos y entendemos el concepto ecológico regulador de la vida en nuestro planeta: el ciclo del oxígeno, el ciclo del carbono, los sistemas globales del tiempo atmosférico. Antes pensábamos que el ser humano vivía en un lugar independiente y de su propiedad.
Hoy día la exactitud de nuestro conocimiento es más precisa. Grandes desastres ecológicos, lluvia ácida, destrucción de la capa de ozono, le deforestación, el calentamiento global y otros han servido para demostrarnos que para salvar a la Tierra de las actividades humanas, tenemos que actuar como parte del mundo natural, no separados de él.
Este conocimiento envuelve estrategias económicas y políticas. Los esfuerzos dirigidos a proteger los bienes comunes están determinados por la capacidad de conseguir consenso sobre as medidas requeridas. ( Porritt, 1991), presenta un ejemplo que nos puede ayudar a entender lo antes expuesto. Este consistió en imaginar que China alcanzara los mismos porcientos de consumo de energía per cápita que Estados Unidos, entonces tendríamos una triplicación de la emisión de bióxido de carbono a nivel global. O sea, que el problema de China repercutiría en todo el planeta.
Está claro que la excesiva pobreza es una de las mayores amenazas del medio ambiente. Los países desarrollados han comenzado a pensar con lógica en esto. Es por esta razón que se han organizado una serie de Cumbres Mundiales. En estas se le ha dado un nuevo enfoque a los problemas ambientales. Se están visualizando como problemas globales y además se está entendiendo que hay que trabajar con los países en desarrollo, buscar la equidad en los seres humanos y luchar por mejorar la situación de los pobres del mundo. Todos estos factores son puntos claves en la recuperación ambiental del planeta. Lo que afecte a una nación repercute en las demás, así que la unión de las naciones es vital para la consecución de las metas establecidas en las cumbres celebradas y en las cumbres futuras. Para la construcción de un futuro optimista debemos cooperar todos.
Si la sociedad humana ha de sobrevivir, habremos de tener más conocimiento de los cambios que ocurren a nuestro alrededor. Durante el último siglo, los seres humanos han hecho muchos avances, pero el ritmo de cambio ha sido tan rápido que hemos empobrecido muchos de los paisajes más ricos del mundo. Para nuestra propia supervivencia dependemos de la naturaleza y del alimento que nos proporciona.
Sencillamente, tenemos que dejar de considerar que la Tierra está a salvo. Después de todo, es el único hogar que se nos ha dado. Ya es tarde y se nos hace más urgente la necesidad de que todos los que vivimos juntos en este planeta, trabajemos juntos seriamente para reparar los daños que hemos hecho y para profundizar en nuestra comprensión de los errores cometidos y de sus motivos ( Branson, 1991).
En esta cita se refleja la preocupación que están asumiendo las naciones en torno a la problemática ambiental. Este no es un problema de naciones o estados separados, es un problema que tenemos todos, porque compartimos una casa en común: El Planeta Tierra.
Bibliografía
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13. Tyler, Miller, Jr. (1994). Ecología y Medio Ambiente.
Grupo Editorial Iberoamericano.
Por: Myriam Rivera Centro Eco-Educativo de Puerto Rico Marzo 1999